Las lluvias de los últimos días han vuelto a poner a prueba algunas de las infraestructuras de Catalunya. Carreteras cortadas, líneas ferroviarias paralizadas y ríos desbordados han dejado imágenes que evidencian las dificultades a las que se enfrenta el territorio ante determinados episodios meteorológicos.
En este contexto, Norberto Larriba, CEO del Grupo Impulso y secretario del Col·legi d’Enginyers Industrials de Catalunya, fue entrevistado en La Xarxa para analizar qué dicen estos episodios sobre el estado de nuestras infraestructuras y sobre la manera en que hemos planificado y construido el territorio.
Durante la conversación se abordaron cuestiones como la antigüedad de algunas infraestructuras críticas, la vulnerabilidad de la red ferroviaria, los criterios utilizados para las infraestructuras hidráulicas y la necesidad de revisar determinadas decisiones de planificación territorial.
Infraestructuras que fueron construidas en otro momento
Larriba parte de una idea sencilla para explicar la situación actual: las infraestructuras, al igual que las personas, nacen en una determinada época, se utilizan durante muchos años y, con el tiempo, envejecen.
En Catalunya existen infraestructuras críticas construidas hace más de un siglo. Como ejemplo, señala la línea ferroviaria del Maresme, que entró en servicio en 1848 y que pronto cumplirá 200 años.
Esta antigüedad ayuda a entender por qué determinadas infraestructuras pueden sufrir más ante episodios como los vividos estos días.
Según explica Larriba, mientras las infraestructuras más antiguas presentan mayores dificultades, las más modernas tienden a sufrir menos. Esto pone de manifiesto la importancia de continuar renovando y mejorando aquellas infraestructuras que llevan décadas en funcionamiento.
El ferrocarril, una de las infraestructuras más vulnerables
La red ferroviaria ocupa un lugar especialmente relevante en este debate.
Durante la entrevista, Larriba señala que el ferrocarril es actualmente una de las infraestructuras más vulnerables de Catalunya y recuerda que en los últimos años ya se han producido incidencias relacionadas con estructuras de contención y muros.
Al mismo tiempo, destaca que se están destinando recursos a las infraestructuras ferroviarias y que algunas líneas están siendo objeto de importantes renovaciones.
La relevancia de esta red hace que su mantenimiento y mejora sean especialmente importantes. Las líneas del Vallès, del Maresme y las conexiones hacia el sur de Catalunya son utilizadas por millones de personas cada año.
Por ello, Larriba considera necesario continuar destinando recursos a su renovación y prestar una atención especial a estas infraestructuras críticas.
Revisar los criterios ante los episodios de lluvia
La entrevista también aborda la capacidad de los sistemas hidráulicos y de drenaje para responder a los episodios de lluvias actuales.
Larriba explica que las infraestructuras hidráulicas se calculan habitualmente a partir de un parámetro conocido como periodo de retorno, que permite establecer la probabilidad de que se produzca un determinado escenario.
En este ámbito, considera fundamental que se mantenga el trabajo de la Agència Catalana de l’Aigua (ACA) y, especialmente, que se acelere la actualización de los mapas de inundabilidad de Catalunya.
Disponer de esta información actualizada es, según apunta, un elemento fundamental para conocer los riesgos y poder tomar decisiones adecuadas sobre el territorio.
Qué territorio hemos urbanizado
Pero la cuestión no se limita a las infraestructuras existentes.
Uno de los puntos centrales de la reflexión de Larriba tiene que ver con la forma en que se ha urbanizado Catalunya durante las últimas décadas.
Según explica, durante muchos años se han urbanizado zonas que, con los criterios actuales, probablemente no se considerarían adecuadas para urbanizar.
Esto plantea una situación especialmente compleja ante determinados episodios meteorológicos, porque existen zonas urbanizadas que pueden quedar expuestas a riesgos que hoy conocemos mejor.
Cuando reconstruir no siempre será la solución
Ante esta realidad, Larriba apunta a una cuestión especialmente difícil: habrá situaciones en las que no será posible reconstruir exactamente lo que existía antes.
En determinados lugares será necesario plantear reservas de espacios de sacrificio y asumir que algunas urbanizaciones que hayan quedado gravemente dañadas no podrán volver a construirse.
Se trata de decisiones complejas que deberán abordarse desde la planificación y la gestión pública, teniendo en cuenta las condiciones actuales del territorio y los riesgos existentes.
En este sentido, Larriba resume su posición con una afirmación clara:
“Hem de ser valents, no podem ser egoistes.”
Una reflexión que apunta a la necesidad de afrontar estas decisiones con una visión que vaya más allá de la respuesta inmediata a cada episodio.
Ingeniería, infraestructuras y territorio
Las lluvias de estos días han vuelto a poner de manifiesto la relación entre el estado de las infraestructuras, los criterios con los que fueron diseñadas y la manera en que hemos ocupado el territorio.
La renovación de las infraestructuras más antiguas, la actualización de la información sobre riesgos y la revisión de determinadas decisiones de planificación serán cuestiones cada vez más relevantes para afrontar los escenarios que plantea el territorio.
Como secretario del Col·legi d’Enginyers Industrials de Catalunya, Norberto Larriba participa activamente en este debate sobre el papel de la ingeniería ante los retos de las infraestructuras y del territorio.
Entrevista completa en La Xarxa
Durante la entrevista en La Xarxa, Norberto Larriba profundiza en estas cuestiones y analiza el impacto de los últimos episodios de lluvias sobre las infraestructuras catalanas.
Puedes ver la entrevista completa a continuación:
